APEGO Y PSICOPATOLOGÍA

Las neurociencias afectivas son el puente que se ha creado en los últimos años entre la neurobiología y la psicología. A medida que vamos conociendo mejor el funcionamiento del cerebro vamos descubriendo el porqué de muchos de los trastornos psicológicos y sobre todo nuevas herramientas para poder ayudar a las personas que los sufren.

El apego es la relación que establecemos de pequeños con nuestros cuidadores, van a ser los primeros años de nuestra vida los que permitan construir los cimientos de los que va a ser nuestra forma de enfrentarnos al mundo y como vamos a construir posteriormente nuestra personalidad.

A medida que crecemos y vamos siendo más independientes respecto a nuestros cuidadores se van estableciendo relaciones con otras personas ajenas a nuestros cuidadores hasta que finalmente construyamos nuestra propia familia. Cada una de estas etapas va a ir produciendo nuevos aprendizajes y retos y si la persona no es capaz de adaptarse a las nuevas necesidades se irán produciendo problemas en el desarrollo psicológico y la aparición de las patologías.

 

PROGRAMA

El curso tendrá una duración de 16 horas y estará constituido por material teórico que estará distribuido en cuatro apartados.

 

NEUROCIENCIAS AFECTIVAS

Las neurociencias afectivas combinan el estudio de la neurobiología y las emociones. Estas defienden que los seres humanos compartimos en gran parte el funcionamiento de las emociones con el resto de los mamíferos. En este apartado conoceremos la anatomía del cerebro y todo lo relacionado con las emociones y cómo estas van conformando nuestra conducta.

El apego es la relación que establecemos con las personas que nos rodean a lo largo de la vida. Durante los primeros años serán nuestros padres los que irán conformando nuestras emociones e irán determinando como regularemos nuestras emociones el resto de nuestra vida.

 

TRAUMA Y DISOCIACIÓN

Si por diferentes motivos han ocurrido situaciones traumáticas a lo largo de nuestra vida (principalmente en los primeros años). Nuestro cerebro quedara con una herida (trauma en griego) que puede marcar nuestro desarrollo emocional.

Estos hechos pueden ser debidos a avatares de la vida (perdida de un progenitor, hospitalizaciones, divorcios) o errores en el cuidado del niño por parte de los progenitores bien por acción (abusos) o por negligencia.

Uno de los mecanismos de defensa del cerebro para sobrevivir a estos hechos tan intensos y desagradables es la disociación traumática que ayuda a superar el problema momentáneamente pero deja huellas traumáticas el resto de la vida.

 

PSICOPATOLOGÍA
El cerebro actúa en dos niveles uno consciente que está determinado por nuestra voluntad y otro inconsciente o emocional.

Mi experiencia y conocimientos me han enseñado que la mayoría de las patologías vienen dadas por esa lucha o falta de integración entre esas áreas cerebrales.