Apego y Psicopatología: La ansiedad y su origen

Prólogo

Conceptualización y tratamiento de las patologías relacionadas con la ansiedad desde una perspectiva integradora
Este libro es el conjunto de multitud de lecturas sobre diferentes aspectos del funcionamiento del cerebro y cómo influye en nuestra mente y en las relaciones con los demás. He escrito el libro que me hubiera gustado encontrar hace unos años cuando comencé a recopilar información sobre todos estos temas. Lo he planteado como un viaje en el que parto desde las emociones y cómo es nuestra relación con los demás en los primeros años, viaje en el que se va conformando la forma en que nuestra mente funciona.
Lo he dividido en dos partes, en la primera describo los fundamentos teóricos del modelo que he creado para poder describir la importancia de los primeros años de nuestra vida en el origen de muchas patologías psicológicas. En el capítulo 1 explico la relación tan estrecha que existe entre nuestro cuerpo y nuestro cerebro y cómo influyen en el reino de la psicología.
En el capítulo 2 hablo de una de las emociones más primitivas y más importantes para la supervivencia, el miedo. Cuando este aparece todos los sistemas emocionales pierden su importancia, pues la prioridad se convierte en sobrevivir. La búsqueda de las figuras que puedan dar protección es el objetivo del capítulo 3 y explicar cómo las áreas cerebrales que compartimos con el resto de los mamíferos regulan nuestro desarrollo emocional en relación con nuestros cuidadores. Si no ha habido protección y seguridad en la infancia, el niño tendrá que buscar estrategias para poder seguir relacionándose con sus cuidadores tratando de que la relación sea lo más estable posible. Estas adaptaciones en la personalidad del niño en relación al comportamiento de los cuidadores es el contenido del capítulo 4. Diferentes estrategias para lograr y confort en la infancia darán lugar a diferentes tipos de apego.
El capítulo 5 explica cómo los mecanismos de regulación que se desarrollan para poder tener sensación de control se pueden convertir en patológicos cuando no son adaptativos. Estos a base de repetirse se convierten en inconscientes y se repiten fuera de la voluntad del sujeto, volviéndose una enfermedad. Cuando conocemos a la persona que está detrás de los síntomas y la ayudamos a conocerse, saber cuándo, cómo y por qué fue necesario actuar de ese modo ayudan a la persona a conocerse y a mentalizar. Es decir, a recuperar el control de su vida.
El modelo PARCUVE que desarrollo en el capítulo 6 describe cómo las rupturas en la relación emocional con las figuras de apego, conlleva la aparición de emociones inconscientes que resultan tóxicas para la persona, como son el miedo, la rabia, la culpa y la vergüenza. Son los pensamientos y las conductas para poder manejar estas emociones y la ansiedad asociada lo que conduce a la patología.
En la segunda parte desarrollo cómo es el tratamiento de estas emociones, pensamientos y conductas asociadas a los trastornos psicológicos desde un enfoque integrador del cuerpo, la mente y el cerebro y diferentes enfoques terapéuticos que han demostrado su eficacia en el pasado.
En el capítulo siete se describen los elementos que se dan en todos los enfoques terapéuticos. Son aquellas cuestiones que son transversales a todos los tratamientos y que encontraremos en todos los pacientes. La alianza terapéutica, la demanda que traen nuestros clientes a nuestra consulta y las emociones que hemos visto anteriormente en los capítulos anteriores constituyen los elementos de este capítulo.
En el capítulo ocho explico diferentes tratamientos que trabajan con diferentes aspectos de la mente, creo que tomar lo mejor de cada uno de ellos ayuda a poder realizar un tratamiento multidisciplinar y por consiguiente mucho más eficaz.
El trauma y los recuerdos que quedaron grabados en la mente, constituyen una fuente de dolor y sufrimiento para nuestros pacientes. Creo que el EMDR es la terapia más eficaz que existe actualmente para el tratamiento del trauma. El capítulo nueve está dedicado íntegramente a esta terapia que tanto me ha ayudado en mi carrera profesional.
El capítulo diez explica lo importante que es realizar una buena recogida de datos para poder conocer mejor a los pacientes y conocer cómo fueron las circunstancias que les llevaron a su situación actual. Junto a esta etapa se pueden sentar los pilares de lo que va a ser el proceso terapéutico explicando al paciente diferentes aspectos de la psicología humana que le ayuden a poder volver a tener sensación de control, esto se desarrolla en el capítulo once.
La disociación de la personalidad es otro elemento que todo terapeuta interesado en el campo del trauma tiene que conocer en profundidad en sus fundamentos teóricos y prácticos para trabajar los diferentes aspectos que la caracterizan. El capítulo doce explica por qué ocurre y cómo resolverla.
En el capítulo trece se explica lo importante que es tener nosotros como profesionales y poder dotar de recursos de estabilización a nuestros pacientes, esto incluye técnicas de mindfulness e hipnosis.
El capítulo catorce explica cómo el cuerpo guarda memoria de las experiencias pasadas y cómo está completamente ligado a lo que ocurre en el cerebro. El trabajo con las sensaciones corporales constituye una herramienta muy poderosa para poder estabilizar y sanar a nuestros pacientes. El capítulo 15 habla de cómo las defensas psicológicas que se crearon de forma inconsciente en el paciente pueden ser obstáculos que hay que sortear durante la terapia para poder acceder al contenido mental que provocó la patología. El final de cualquier terapia llega con el afrontamiento a las situaciones, pensamientos, conductas o emociones que se han evitado a lo largo de la enfermedad (a veces casi toda la vida). Enfrentarse a los miedos, sean los que sean es el objetivo para lograr un equilibrio mental sano. El último capítulo lo dedico a explicar cómo influye el tipo de apego del paciente en el enfoque de la terapia y cómo los síntomas y trastornos de personalidad constituyen la punta del iceberg de elementos patológicos que son los que provocaron la enfermedad y que deben ser el objetivo de la terapia. A lo largo del libro he utilizado de forma indistinta la palabra individuo, paciente o persona para poder aligerar el texto, igual ocurre con las palabras cuidadores o padres, las he usado como sinónimos. En los casos clínicos que detallo en el libro todos se verán reflejados de algún modo pero ninguno podrá hacerlo del todo, el anonimato de mis pacientes está por encima de cualquier otra cosa.