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LA MENTE DEL PSICÓPATA

LA MENTE DEL PSICÓPATA

Definimos como PSICÓPATA a aquella persona que es capaz de hacer daño conscientemente y no sufrir remordimiento ni lástima por sus víctimas.

Hanna Arendt una filósofa alemana, perseguida por los nazis, asistió como corresponsal al juicio en Israel, de unos de los mayores responsables del genocidio nazi.

Escribió un libro con su experiencia que se llamó “la banalidad del mal”. Quería explicar cómo un grupo de funcionarios “mediocres” pudo exterminar a seis millones de judíos.

Ahora con el asesinato de Gabriel por Ana Quezada se vuelve a poner de moda tratar de entender a los psicòpatas.

Como un ser humano puede llegar a usar e incluso matar a otros seres humanos.

En primer lugar voy a explicar varias características comunes de todos los psicòpatas y después explicaré diferencias entre ellos:

  • Todos son indiferentes al dolor y sufrimiento ajeno. No sienten culpa ni empatía. No hay arrepentimiento ante los hechos que han cometido (al menos real porque fingido puede haber mucho.
  • Pueden ser personas de mucho éxito social y laboral. Lo que Iñaki Piñuel llama psicòpatas integrados. Pueden ser banqueros, políticos, psicólogos … buscan poder y control y no les importa como lograrlo.
  • Al no sufrir culpa son prácticamente incurables. No hay reflexión en ellos, justifican sus hechos basándose en su percepción muy sesgada de la realidad.
  • Pueden tratar de dar lástima como Julia Quezada o ser soberbios como la etarra recientemente juzgada Anboto. Pero la conclusión es la misma no hay empatía con sus víctimas ni culpa.

 

Las diferencias: Hay dos tipos de psicòpatas con…

  • Rabia fría: Son de apego muy evitativo, calculadores y fríos. No muestran emociones pero son implacables, sin prisa pero sin pausa lograrán lo que quieren.
  • Rabia caliente: Son de apego ansioso. Son impulsivos y paranoicos. Actúan de forma violenta y tosca, sin planificación.

Todos los psicòpatas tienen una vida en común de abusos o maltrato o indiferencia en la infancia. Gracias a Dios, la inmensa mayoría de las personas abusadas somos buenas personas y padres. Nunca se cumple la ley de que una persona abusada tenga que terminar siendo un abusador.

El psicòpata intentará justificarse dando lástima o siendo soberbio. Pero que no os engañen no hay justificación alguna para no empatizar con el sufrimiento ajeno. Por mucho que se haya sufrido.

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